El Club de lectura La Parpayuela, de la biblioteca de la Corredoria se ha reunido esta tarde para debatir sobre el libro propuesto para este mes.
Resumen y sinopsis de Elogio de las manos de Jesús Carrasco
Una novela tan extraordinaria como la peripecia de sus protagonistas
En el año 2011, el narrador de esta novela y su familia llegaron, de un modo azaroso, a una vivienda casi en ruinas situada en un pequeño pueblo del sur de España. Un acuerdo con el propietario les permitiría hacer uso de ella mientras él encontraba financiación para construir allí unos apartamentos. Era solo cuestión de tiempo que la casa fuera derribada. Sin embargo, durante los años siguientes, pasaron largos periodos en ella, reparándola con sus propias manos, transformándola en un acogedor lugar de encuentro y celebración.
Allí recibieron a vecinos y amigos; con ellos compartieron comida, música, trabajo y risa. Allí la familia llegó a convivir con una docena de gallinas, varios caballos y burros, dos perros y algún ratón. Nunca perdieron de vista que terminarían llegando las máquinas excavadoras, lo que convirtió la experiencia en aquella casa en una elocuente metáfora de la vida: nos entregamos a ella aun sabiendo que termina.
Elogio de las manos es una novela tan extraordinaria como la peripecia vital de sus protagonistas, una historia en la que cabe la aventura, la reflexión y el recuerdo. Con el talento literario y expresivo que le caracterizan, Jesús Carrasco logra que la vida se cuele entre sus páginas, demostrando que la profundidad no está reñida con la ligereza y que ambas pueden iluminar un libro inolvidable.
Jesús Carrasco
Jesús Carrasco nació en Olivenza (Badajoz) en 1972. Su primera novela, Intemperie (Seix Barral, 2013), lo consagró como uno de los debuts más deslumbrantes del panorama literario internacional y fue galardonada con el Premio Libro del Año otorgado por el Gremio de Libreros de Madrid, el de Cultura, Arte y Literatura de la Fundación de Estudios Rurales, el English PEN Award y el Prix Ulysse a la Mejor Primera Novela.
Quedó finalista del Premio de Literatura Europea en Holanda y del Prix Méditerranée Étranger en Francia.
Elegida como Libro del Año por El País en 2013 y seleccionada por The Independent como una de las mejores novelas traducidas de 2014 en Reino Unido, Intemperie ha sido publicada en veintiocho lenguas y ha sido adaptada al cine por Benito Zambrano.
Su segunda novela, La tierra que pisamos (Seix Barral, 2016), fue galardonada con el Premio de Literatura de la Unión Europea. Su siguiente libro, Llévame a casa (Seix Barral, 2021), ganó el XVII Premio Dulce Chacón de Narrativa Española y el Premio Casino de Santiago. Elogio de las manos (Seix Barral, 2024) es su última novela, ganadora del Premio Biblioteca Breve 2024
https://www.revistamercurio.es/2024/03/06/jesus-carrasco-elogio-de-las-manos/
Una primera consideración sobre el género elegido, esa escritura en primera persona con aire de autoficción y tan narrativa como reflexiva. ¿Consideraste en algún momento escribir un ensayo literario, o una ficción pura en la línea de tus libros anteriores?
El género de esta novela no es tanto el resultado de una decisión como de una incapacidad. Mi primera intención fue escribir un ensayo puro. Pero yo no soy ensayista ni tengo sus herramientas, por lo que la escritura me resultaba incómoda. Decidí entonces introducir algún ingrediente puramente ficticio para aligerar la carga, y ese día todo cambió. Fundamentalmente porque, una vez que le abres la puerta a la ficción, todo se convierte en ficción. Y ese es mi terreno. El resultado final podríamos decir que es una indagación en mis intereses reales pero con forma narrativa, es decir, una novela
En relación a esto último, ¿cómo crees que leerá tu novela un trabajador manual de los muchos que sigue habiendo —bajo este espejismo de sociedad tecnologizada que ha desterrado el trabajo físico y penoso—, alguien cuyas manos estén dañadas por la necesidad de vender su trabajo?
Históricamente se ha prestigiado el intelecto frente al cuerpo. Hannah Arendt lo recuerda en La condición humana, cuando nos dice que la polis griega ya rechazaba aquellas actividades que no fueran políticas, hasta englobar todo aquello que suponía esfuerzo. El propio Aristóteles califica las ocupaciones en las que el cuerpo se deteriora como las más bajas. Y esa idea del cuerpo como subalterno llega hasta hoy.
En la pandemia hemos visto que algunos de los trabajos esenciales para el funcionamiento de la polis eran manuales. Un enfermero, un agricultor o un electricista son esenciales para el funcionamiento de la sociedad. Un especulador bursátil, en cambio, como perfil profesional, es perfectamente prescindible.